Causas y antecedentes
¿Te has preguntado cómo pudo iniciarse un conflicto tan devastador? Todo comenzó con una serie de tensiones acumuladas. La crisis económica de 1929 generó un ambiente hostil en Europa, donde las democracias perdieron credibilidad frente al ascenso de regímenes totalitarios.
El ascenso del fascismo en Alemania e Italia promovió políticas expansionistas que desafiaron el orden internacional. Japón ya había invadido Manchuria en 1931, mientras que Alemania se retiró de la Sociedad de Naciones en 1933 y anexó Austria en 1939, mostrando sus ambiciones territoriales.
La política de pactos creó una red de alianzas por toda Europa. Polonia, temiendo a Alemania, buscó protección de Francia y Reino Unido. Mientras tanto, se formaba una colaboración entre Italia, Alemania y Japón que resultaría fatal para la paz mundial.
💡 El fracaso de la política de apaciguamiento quedó evidenciado cuando Hitler y Chamberlain firmaron el Acuerdo de Múnich, permitiendo a Alemania anexar los Sudetes. Este intento por evitar la guerra solo fortaleció las ambiciones nazis.









