¿Por qué usar barreras vivas?
Las barreras vivas son obstáculos físicos que forman parte del manejo integrado de plagas (MIP), cuya principal función es controlar plagas en los cultivos. Además de esta función principal, protegen los cultivos contra la acción del viento y, en zonas de ladera, previenen la erosión del suelo.
Una de las mayores ventajas de las barreras vivas es su eficacia para combatir la transmisión de virus por insectos como la mosca blanca y los áfidos. Estos virus se clasifican en resistentes (pasan al interior del insecto y luego a la saliva) y no resistentes (permanecen en las piezas bucales).
💡 Está comprobado científicamente que las barreras de gramíneas alrededor de cultivos de hortalizas son especialmente efectivas contra las enfermedades virales transmitidas por áfidos de forma no resistente.
Para que las barreras vivas funcionen correctamente, debes seleccionar plantas con características específicas: altura mínima de 2 metros, crecimiento rápido y vigoroso, y que no sean afectadas por las mismas plagas que atacan a tu cultivo principal.





