Fisiología de Sistemas: Introducción
La fisiología de sistemas estudia cómo los distintos sistemas del cuerpo humano funcionan en conjunto para mantener la homeostasis. Los estímulos llegan a nuestro cuerpo de diferentes maneras y se procesan según su intensidad y frecuencia de potenciales de acción.
Los receptores sensoriales están ubicados tanto en nuestros cinco sentidos (oído, ojo, piel, lengua y nariz) como en el interior del cuerpo (propiosensores y órgano vestibular). Cuando un receptor recibe un estímulo, lo transmite mediante sinapsis a una neurona postsináptica que procesa y envía esta información.
El sistema nervioso central (SNC) está formado por el cerebro y la médula espinal. La médula tiene una función específica según su región: la parte posterior/dorsal sube información sensitiva y visceral, mientras que la anterior/ventral baja información motora y autonómica.
💡 La diferencia entre homeostasis y alostasis es clave: la homeostasis busca mantener un equilibrio constante, mientras que la alostasis logra estabilidad mediante adaptación continua a las exigencias del entorno.
El cerebro contiene estructuras con funciones específicas: la corteza cerebral recibe y procesa información, el hipocampo está relacionado con la memoria, la amígdala con las emociones, el cerebelo con los movimientos voluntarios, y el hipotálamo controla la homeostasis y funciones básicas como comer.








