Tejido Muscular: Generalidades y Clasificación
El tejido muscular está formado por células alargadas llamadas miocitos o fibras musculares. Su principal característica es la capacidad de contracción, que ocurre gracias a la interacción entre dos tipos de miofilamentos: los filamentos finos (actina) y los filamentos gruesos (miosina II), que juntos forman la unidad contráctil básica llamada sarcomero.
Existen tres tipos principales de tejido muscular. El músculo liso no presenta estriaciones transversales, mientras que el músculo estriado sí las muestra debido a la organización específica de sus miofilamentos. El músculo estriado se subdivide en: esquelético (conectado a los huesos y responsable del movimiento voluntario), visceral (ubicado en la lengua, faringe, diafragma y esófago superior) y cardíaco (forma las paredes del corazón).
La organización del tejido muscular es altamente especializada. El sarcolema funciona como membrana plasmática, mientras que el sarcoplasma actúa como citoplasma. Las fibras musculares contienen miofibrillas y están protegidas por capas de tejido conectivo: el endomisio (rodea cada fibra), el perimisio (envuelve fascículos musculares) y el epimisio (cubre todo el músculo).
💡 El sarcomero es la unidad funcional más pequeña del músculo y su estructura explica las estriaciones visibles: las bandas A (oscuras, contienen miosina) alternan con las bandas I (claras, contienen actina) y están delimitadas por líneas Z, que marcan los límites de cada sarcomero.




