Accidentes Óseos: Características Anatómicas
Los accidentes óseos son las características anatómicas que presentan los huesos y que nos permiten identificarlos y entender su función. Se clasifican en dos grandes grupos: articulares (participan en articulaciones) y no articulares (no forman parte de articulaciones).
Los accidentes articulares incluyen eminencias como cabezas, cóndilos y tróclea, y cavidades como la cavidad glenoidea y cotiloidea. Estos permiten el movimiento entre huesos.
Los accidentes no articulares incluyen eminencias como tuberosidades y trocánteres (puntos de inserción muscular), y cavidades como fosas, forámenes y surcos (permiten el paso de vasos sanguíneos y nervios).
¡Recuerda! Las incisuras o escotaduras son depresiones en el borde de un hueso que permiten el paso de estructuras como vasos y nervios, mientras que los procesos o apófisis son proyecciones óseas que sirven como puntos de inserción.