Lámina Propia y Submucosa
La lámina propia se divide en dos estratos: el papilar y el reticular. Es un tejido conjuntivo que proporciona soporte mecánico y nutrición al epitelio. Contiene un aporte vascular abundante, con mayor irrigación y flujo sanguíneo que en otros tejidos.
Los loops capilares son numerosos en la lámina propia y derivan de arterias presentes en la submucosa o corion reticular. Esta rica vascularización garantiza la nutrición adecuada del epitelio que carece de vasos sanguíneos propios.
🩸 La gran vascularización de la lámina propia contribuye a la coloración intensa de la mucosa oral, que también depende del espesor del epitelio, el grado de queratinización y la cantidad de melanina presente.
En cuanto a su composición, la lámina propia contiene fibras de colágeno (tipos I, III, VI, VII) y fibras elásticas, además de sustancia fundamental formada por glicoproteínas y proteoglicanos (como heparán sulfato, biglican, versican, decorina y sindecan).
La submucosa puede estar bien constituida o ausente según la zona, y está compuesta por tejido conectivo laxo que puede contener tejido graso y glandular.