Riesgo Biológico en el Ámbito Sanitario
El personal de salud está constantemente expuesto a infecciones como hepatitis B, hepatitis C, VIH e influenza. Para protegerse, es necesario aplicar tres principios fundamentales de bioseguridad.
La universalidad es el primer principio y establece que todas las medidas deben aplicarse sin excepción a todos los pacientes y en todos los servicios de salud. El segundo principio es el uso de barreras que incluye equipos de protección personal (EPP) como guantes, batas, gafas y mascarillas para crear una barrera física entre el personal y los microorganismos.
El tercer principio es la eliminación del material contaminado, que debe realizarse de forma segura utilizando contenedores específicos para residuos peligrosos, especialmente para objetos cortopunzantes que representan un alto riesgo de transmisión.
💡 Recuerda: La bioseguridad no es opcional. Estos tres principios (universalidad, barreras y eliminación segura) deben aplicarse siempre, sin importar el diagnóstico del paciente o el procedimiento a realizar.









