Corrientes de pensamiento e inicios de la Revolución Industrial
El materialismo histórico de Marx y Engels planteaba que la historia es una lucha constante entre clases sociales: los que poseen los medios de producción (burgueses) y los que no (proletarios). Para ellos, el cambio social no vendría de la razón, sino del conflicto de clases.
Por otro lado, el darwinismo social aplicó la teoría de Darwin sobre "la supervivencia del más apto" a la sociedad. Esta idea justificó el racismo y el colonialismo, sugiriendo que algunas razas o clases eran "superiores" y debían guiar a las demás. Incluso se crearon "zoológicos humanos" donde se exhibían personas de pueblos originarios.
La Revolución Industrial comenzó en Inglaterra a fines del siglo XVII y se expandió durante el XIX, transformando radicalmente la economía y la sociedad. Fue posible gracias al crecimiento poblacional, avances agrícolas, inversión de capitales, disponibilidad de recursos naturales como carbón y hierro, y la invención de la máquina de vapor.
Esta revolución cambió la estructura económica, pasando de un modelo agrario y artesanal a uno industrial y mecanizado. Las fábricas reemplazaron a los talleres artesanales, cambiando para siempre la forma de producir bienes.