Los Sentidos
Nuestros sentidos son ventanas al mundo exterior. El oído es una estructura compleja formada por el pabellón auricular (oreja), conducto auditivo externo, la caja timpánica con sus osículos (martillo, yunque y estribo), y la región interna con los conductos semicirculares, vestíbulo y cóclea que transforman las ondas sonoras en señales nerviosas.
La nariz contiene las conchas nasales (superior, media e inferior) que filtran, calientan y humedecen el aire que respiramos. El bulbo olfatorio y el nervio olfatorio captan los olores del entorno, permitiéndonos disfrutar de la diversidad de aromas.
El ojo es un órgano fascinante con músculos que lo mueven (rectos y oblicuos) y estructuras como la esclerótica, córnea, cristalino y cuerpo vítreo. La información visual viaja por el nervio óptico hasta el cerebro. La lengua, con sus papilas gustativas, nos permite detectar sabores amargos, dulces, salados y ácidos gracias a nervios como el vago, glosofaríngeo y lingual.
🔍 Curiosidad: La piel es considerada el órgano sensorial más grande del cuerpo. Con sus capas (epidermis, dermis e hipodermis) y estructuras como glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas y terminaciones nerviosas, nos protege y nos permite sentir el tacto, la temperatura y el dolor.