Interacción génica
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos rasgos no siguen patrones simples de herencia? Esto ocurre porque un solo carácter fenotípico puede depender de la interacción entre varios genes, no solo uno como sugería Mendel inicialmente.
La interacción génica explica fenómenos como el color del grano de trigo, el pelaje de animales o enfermedades humanas complejas. Cuando hablamos de dominancia, nos referimos a cómo interactúan los alelos de un mismo gen en un heterocigoto. Por ejemplo, en casos de haploinsuficiencia, un solo alelo normal no basta para mantener el fenotipo normal, como ocurre en el Síndrome de DiGeorge por mutación en el gen TBX1.
💡 La próxima vez que veas un labrador de color chocolate o negro, recuerda que ese color es el resultado de varios genes trabajando juntos, no solo uno.
Existen distintos tipos de dominancia: en la dominancia incompleta, el heterocigoto muestra un fenotipo intermedio (como las flores rosadas de Mirabilis jalapa); mientras que en la codominancia, ambos alelos se expresan completamente y simultáneamente, como en la Anemia Falciforme o el grupo sanguíneo AB, donde los alelos IA e IB se coexpresan sin mezclarse.









































