Introducción al Sistema Nervioso
¿Alguna vez te has preguntado cómo tu cuerpo sabe exactamente qué hacer cuando tocas algo caliente? Todo se debe al sistema nervioso, un conjunto de órganos que controlan nuestra relación con el mundo exterior e integran nuestro funcionamiento interno.
El sistema nervioso cumple tres funciones básicas: sensitiva (detecta cambios internos y externos), integradora (procesa información y toma decisiones) y motora (genera respuestas a través de músculos y glándulas). Se organiza en dos grandes divisiones: el Sistema Nervioso Central (SNC), formado por el encéfalo y médula espinal, y el Sistema Nervioso Periférico (SNP), compuesto por nervios y ganglios.
El encéfalo está protegido por el cráneo y se divide en tres partes principales: el cerebro (integra información y controla movimientos voluntarios), el cerebelo (coordina movimientos y mantiene la postura) y el tronco encefálico (conecta las estructuras y regula funciones reflejas). La médula espinal, protegida por la columna vertebral, sirve como centro de actos reflejos y vía de comunicación entre el cuerpo y el encéfalo.
💡 ¡Dato interesante! La médula espinal tiene 31 pares de nervios espinales que se ramifican para conectar con todas las partes de tu cuerpo. ¡Imagina este sistema como una superautopista de información biológica!









































