Organización Interna del Músculo
Si pudieras examinar un músculo con lupa, verías que está organizado en capas, como se muestra en la figura 8. Esta organización jerárquica es crucial para su funcionamiento eficiente.
El músculo completo está envuelto por una capa de tejido conectivo. Internamente, se divide en fascículos (haces de fibras), cada uno rodeado por una capa llamada perimisio. Dentro de estos fascículos encontramos las fibras musculares individuales, envueltas por el endomisio.
Las fibras musculares contienen miofibrillas, que son los elementos contráctiles verdaderos. Estas miofibrillas están compuestas por filamentos de actina y miosina organizados en unidades llamadas sarcómeros. Cuando recibes un estímulo nervioso, las miofibrillas se contraen, acortando la fibra muscular y, por ende, todo el músculo.
El músculo esquelético es el tipo más abundante en tu cuerpo. Se caracteriza por ser estriado (con bandas visibles al microscopio) y estar bajo control voluntario. Este tipo de músculo te permite realizar movimientos precisos como escribir, bailar o jugar videojuegos.
🔍 Curiosidad muscular: Cada fibra muscular puede contener cientos o incluso miles de miofibrillas. ¡Y cada miofibrilla contiene a su vez miles de sarcómeros! Esta organización multiplica enormemente la fuerza que pueden generar.