Pilares de la democracia
Los derechos de los ciudadanos son fundamentales en toda democracia. Estos incluyen la libre expresión y asociación, la igualdad ante la ley y la libertad para elegir representantes. Sin estos derechos garantizados, no puede existir una verdadera democracia.
Las instituciones gubernamentales deben ser representativas y rendir cuentas a la ciudadanía. Tradicionalmente se organizan en tres poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial) que se controlan mutuamente para evitar abusos de poder.
Los partidos políticos juegan un papel crucial representando a los ciudadanos y promoviendo distintas tendencias políticas. Ellos son responsables de convertir las demandas ciudadanas en propuestas concretas a través de la labor parlamentaria.
La sociedad civil y los medios de comunicación son vigilantes independientes del poder. La primera incluye tanto organizaciones no gubernamentales como una ciudadanía activa, mientras que los segundos informan e investigan para proteger los derechos de las personas.
🔍 Nota: Una democracia saludable necesita que todos estos componentes funcionen en equilibrio, complementándose mutuamente.