Cambios Políticos
Los sistemas de gobierno también cambiaron radicalmente. La monarquía absoluta fue un sistema donde toda la soberanía recaía en el rey, quien tenía poder ilimitado, hereditario y vitalicio. El monarca promulgaba leyes, establecía impuestos, nombraba funcionarios y comandaba el ejército.
Este poder absoluto se justificaba mediante tres principios: el derecho divino (el poder venía directamente de Dios), la razón de estado (idea de Maquiavelo de que el fin justifica los medios) y el poder soberano (el pueblo renunciaba a su poder en favor del rey).
La monarquía parlamentaria surgió como alternativa, especialmente en Inglaterra. En este sistema, el monarca ejercía su poder bajo el control de un parlamento formado por dos cámaras: los Lores (diputados) y los Comunes (senadores).
🏰 Momento clave: En 1688, tras varias guerras civiles en Inglaterra, Guillermo de Orange aceptó el poder parlamentario y la Declaración de Derechos de 1689, estableciendo un nuevo modelo de gobierno que limitaba el poder real.