Métodos Indirectos de Prospección
A diferencia de los métodos directos, los métodos indirectos de prospección utilizan tecnología avanzada para detectar lo que no podemos ver a simple vista. Las mediciones geofísicas son fundamentales y detectan variaciones gravimétricas, sísmicas, magnéticas, de conductividad eléctrica, electromagnéticas y radiométricas.
Estas mediciones pueden realizarse desde el aire mediante aviones especializados o incluso desde satélites, permitiendo cubrir grandes extensiones de territorio en poco tiempo. Complementariamente, la caracterización de muestras mediante estudios geoquímicos, geobotánicos, petrológicos y mineralógicos aporta información valiosa.
El objetivo principal de estos métodos es identificar "anomalías" en el terreno que sean compatibles con la existencia de yacimientos minerales. Una anomalía puede ser, por ejemplo, una concentración inusual de ciertos elementos químicos o una distorsión en el campo magnético local.
🔬 Dato técnico: Las anomalías magnéticas son especialmente útiles para localizar depósitos de hierro, mientras que las anomalías de conductividad pueden indicar presencia de sulfuros metálicos.