Derechos Humanos y Salud Mental
Los derechos humanos tienen profundas raíces históricas que se remontan a la filosofía griega, donde Sócrates, Platón y Aristóteles reflexionaban sobre la justicia y dignidad humana. Diversas tradiciones religiosas como el cristianismo e islam promovieron la igualdad ante Dios, mientras que documentos históricos como la Carta Magna (1215) limitaron el poder real y garantizaron ciertos derechos ciudadanos.
La Ilustración (siglo XVIII) defendió ideas de derechos naturales inalienables como libertad e igualdad. La Declaración de Independencia de EEUU (1776) proclamó el derecho a la vida, libertad y búsqueda de la felicidad, mientras que la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) afirmó la igualdad legal de todos los ciudadanos.
Tras la Segunda Guerra Mundial y como respuesta al Holocausto, la ONU adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos en 1948. Este documento de 30 artículos reconoce derechos fundamentales como vida, igualdad ante la ley, libertad de pensamiento, opinión, religión, y derechos al trabajo, descanso, educación, salud y seguridad social, constituyendo el marco para todos los tratados internacionales posteriores.
Importante: La Declaración Universal marca un ideal común para todas las naciones, reconociendo derechos inherentes a todos los seres humanos por el simple hecho de existir, independientemente de su nacionalidad, género, origen o religión.